lunes, 27 de mayo de 2013

De Sant Boi a las ruinas de la Caserna dels Carrabiners y el Semàfor

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Realizamos una ruta por el Parc del riu Llobregat. El parque del río Llobregat es un corredor verde, un camino de agua entre la cordillera litoral y el mar mediterráneo.

Iniciamos la ruta en Sant Boi de Llobregat. Los márgenes del Llobregat, en el término de Sant Boi, eran hasta hace poco tiempo un espacio de difícil acceso y ambientalmente bastante degradado. El parque fluvial ha cambiado del todo esta situación: se han hecho plantaciones de sauces, chopos, álamos, fresnos y tamariscos, además de una gran variedad de arbustos, trepadoras y plantas acuáticas, gracias a las cuales la vegetación de ribera vuelve a ocupar el lugar que le corresponde. La restauración del sistema de caminos ha permitido un recorrido continuo hasta la playa de El Prat.



Las industrias del margen derecho del río han desaparecido, lo que ha permitido conectar las ciudades con el río Llobregat por medio del parque fluvial. Seguimos por este parque en dirección hacia el mar.


A la altura de El Prat encontramos una gran chimenea que corresponde a la antigua fábrica papelera Torras Hostench, cerrada en 1983. Ha sido restaurada para poder garantizar su conservación. Este chimenea ha sido catalogada por su valor patrimonial como testimonio del pasado industrial. Tiene una altura de 30 m un diámetro en la base de 2,65 m. Está construida con ladrillos.

Continuamos la ruta y llegamos a la llanura del Delta del Llobregat, un terreno agrícola de primera calidad por su carácter aluvial. La agricultura dio forma al territorio, con sus campos, caminos, canales y masías dispersas. Hasta bien entrado el siglo XX, el litoral de El Prat fue un territorio inhóspito y poco poblado, cubierto por humedales, arenales y pinares y bastante alejado del pueblo, de los cultivos y de los caminos más frecuentados.


Seguimos el canal de la Bunyola, un importante canal pluvial que cuenta con una fauna variada. Llegamos a la playa dels Carrabiners. Esta playa se extiende desde la desembocadura del canal de la Bunyola hasta el l'estany de la Magarola, más al sur. Además, está incluida dentro del espacio natural protegido del Delta del Llobregat y está cubierta por vegetación dunar en proceso de recuperación. La playa es un espacio de reposo y de reproducción para especies de aves acuáticas; por lo que está cerrada al público.

En esta zona hay dos lugares de valor patrimonial que podemos visitar: los edificios del antigua caserna dels carrabiners y el mirador del Semàfor (casa de señales). Desde el mirador del Semàfor podemos ver el l'estany de la Magarola.

El camino termina en el mirador del Semàfor por lo que para regresar hay que retroceder hasta encontrar el canal de la Bunyola. En este punto iniciamos el camino de vuelta por la carretera Fonda que tiene a un lado, la Bunyola y, al otro, la acequia Prat del canal de la Derecha del Llobregat que permite regar los cultivos de Delta. El canal de la derecha del Llobregat, construido en el siglo XIX, cambió los cultivos de secano por los de regadío en el Delta. Este canal nace en Pallejà y llega hasta el Prat. Se divide en acequias y riega toda la llanura deltaica cultivada. La alineación de plátanos que recorre esta acequia del canal, llamada Prat, es un factor distintivo con valor histórico y patrimonial.

Acequia Prat

Aquí podéis ver todas las fotos de esta ruta.

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