Hotel Edda Akureyri en Akureyri | Islandia
Akureyri, conocida como la capital regional del norte de Islandia, se encuentra al fondo del impresionante fiordo Eyjafjörður. Esta encantadora ciudad, con su ambiente relajado y vistas espectaculares, fue nuestra base para explorar la región. Durante nuestra estancia, nos alojamos en el Hotel Edda Akureyri, situado en pleno centro, lo que nos permitió movernos fácilmente por sus calles y visitar sus principales atractivos.
Un hotel de temporada con historia
El Hotel Edda Akureyri es un alojamiento muy particular. La mayor parte del año funciona como residencia de estudiantes, pero entre el 14 de junio y el 27 de agosto abre sus puertas como hotel para recibir a turistas de todo el mundo.
En nuestro caso, optamos por una habitación doble sin baño privado, compartiendo las instalaciones sanitarias de la planta. Los baños estaban en excelentes condiciones y siempre limpios, por lo que la experiencia fue muy cómoda.
Un detalle curioso que recordamos bien es que, al ducharnos, percibimos por primera vez en el viaje un ligero olor a azufre en el agua, algo muy común en Islandia debido a su intensa actividad volcánica y el uso de aguas termales en el suministro doméstico.
Tipos de habitaciones
El hotel cuenta con 204 habitaciones en varias categorías:-
Habitaciones Edda Plus: baño privado, televisión y teléfono.
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Habitaciones con lavabo: opción más económica, con lavabo dentro de la habitación y baños compartidos.
El diseño del hotel sigue un estilo nórdico minimalista, sencillo pero funcional.
Servicios y comodidades
- Restauración: desayuno buffet diario (con coste adicional) y servicio de cena. También cuenta con restaurante, bar y cafetería.
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Zonas comunes: salón con mesas de billar, jardín y espacios para relajarse.
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Conexión y aparcamiento: WiFi gratuito en zonas comunes y aparcamiento gratuito para huéspedes.
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Instalaciones para eventos: salas de reuniones y espacios para actividades.
Ubicación estratégica
El Hotel Edda Akureyri se encuentra a pocos minutos a pie de lugares icónicos como el Jardín Botánico y su curiosa iglesia. Además, está a solo 2,9 km del aeropuerto local, lo que lo convierte en un punto de partida ideal para descubrir joyas naturales cercanas como el Lago Mývatn o el santuario de aves de la isla de Hrísey.

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