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Ruta circular por la Serralada d'Ordal: descubre el Puig d'Agulles y el Montcau | Gelida (Alt Penedès)

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Explorar la naturaleza y las vistas que ofrece la Serralada d'Ordal es una experiencia que no podéis perderos. En esta ruta circular, con inicio y final en el municipio de Gelida (Alt Penedès) , os adentraréis en un entorno de bosques mediterráneos y puntos emblemáticos como el Puig d'Agulles y el Montcau . Con casi 16 km de recorrido y un desnivel acumulado de 754 metros , esta travesía es ideal para quienes busquen una combinación de desafío físico y paisajes increíbles. Inicio de la ruta: Gelida, un municipio con historia y encanto La ruta comienza en la estación de tren de Gelida , desde donde podréis tomar un autobús que os llevará hasta el centro del municipio. Si lo preferís, también tenéis la opción de subir en el histórico funicular de Gelida , inaugurado en 1924. Este sistema salva un desnivel de 110 metros en un trayecto de 8 minutos y es toda una joya de la ingeniería local. En Gelida, pasaréis por la iglesia de Sant Pere y continuaréis por calles pintorescas ...

La Mola de Sant Llorenç del Munt (1.104 m) | Parc Natural de Sant Llorenç del Munt

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La Mola es la montaña más alta del Parc natural de Sant Llorenç del Munt i l'Obac con 1.104 metros de altitud. Además, es la cima comarcal del Vallès Occidental .

El Montcau (1.056 m). Parc Natural de Sant Llorenç del Munt

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El Montcau (1.056 m) forma parte del Parc Natural de Sant Llorenç del Munt , es una subida muy sencilla. El trayecto empieza en el camino asfaltado que sale justo delante del  Centro de Información del Coll d'Estenalles (878m) .

Cova Simanya | Parc natural de Sant Llorenç del Munt i l'Obac

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La cova Simanya , situada a uns 900 m d'altitud, es una de les más accesibles de las 163 cavidades catalogadas del Parc natural de Sant Llorenç del Munt i l'Obac . Es la cueva más larga de la zona con unos 400 metros de recorrido. Cuenta una leyenda que el sacerdote Ermendia, en el siglo XVII, se aventuró en el interior de la cueva Simanya y encontró una gran plaza con un montón de estiércoles frescos, que lo hicieron sospechar de la existencia de una gran bestia. Otra historia cuenta que en el interior de la cueva había plazas y calles, como de un pequeño pueblo, donde había hombres y niños desnudos esperando ser la ofrenda para el Dragón.