Moverse por Shanghái en metro: nuestra experiencia con uno de los mejores sistemas del mundo | China
Durante nuestra estancia en Shanghái, descubrimos que el metro no solo es el medio más eficiente para desplazarse, sino también una experiencia urbana que forma parte del viaje. Nos permitió conectar rápidamente con lugares como el Bund, Pudong, los jardines Yuyuan o la Plaza del Pueblo, ahorrando tiempo y evitando el caos del tráfico.
Una red moderna, extensa y sorprendentemente fácil de usar
El metro de Shanghái es enorme. Más de 20 líneas conectan la ciudad de punta a punta, incluyendo ambos aeropuertos, estaciones de tren de alta velocidad y los principales atractivos turísticos. Lo más sorprendente fue lo bien señalizado que está: cada línea tiene un color, los mapas son claros y los anuncios se dan en chino y en inglés. Todo está diseñado para que hasta un turista primerizo pueda orientarse con facilidad.
Los trenes son amplios, modernos, con aire acondicionado y muy limpios. La frecuencia es excelente: apenas esperábamos unos minutos entre tren y tren, incluso en fines de semana. Y aunque en hora punta se llenan bastante, siempre conseguimos movernos con agilidad.
Cómo funcionó el sistema de billetes
Al principio usamos billetes de un solo viaje, que se compran fácilmente en máquinas táctiles con opción en inglés. Seleccionamos nuestro destino, insertamos monedas o billetes pequeños, y el sistema nos dio una tarjeta que luego depositábamos al salir.Al segundo día optamos por una tarjeta de transporte recargable (Shanghai Public Transportation Card). Se compra en taquilla o tiendas tipo 7-Eleven. Es mucho más práctica porque puedes recargarla y usarla sin tener que hacer cola cada vez. Se puede usar también en buses, ferris y algunos taxis.
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