Pont de Pedret a la Presa de la Baells: ruta fácil por la Vía Verde del Llobregat

Si buscas una ruta sencilla, con historia y paisajes espectaculares en el Berguedà, este recorrido desde el Pont de Pedret hasta la Presa de la Baells es una opción perfecta.
Se trata de una excursión muy fácil de unos 3,4 km ida y vuelta y apenas 19 metros de desnivel, lo que la hace prácticamente llana. El itinerario sigue el antiguo trazado del “carrilet”, el ferrocarril de vía estrecha que conectaba Manresa con Olván y Berga, manteniendo la pendiente mínima que necesitaba el tren.
Además, este tramo es uno de los más tranquilos y “salvajes” de la Vía Verde del Llobregat, ya que la mayoría de visitantes se concentran en el recorrido más conocido en sentido contrario, desde el puente medieval hacia Cal Rosal.
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🗺️ Mapa de la ruta |
🎬 Vídeo de la ruta |
Pont del Pedret: enlace con la Vía Verde del Llobregat
La ruta comienza en el Pont de Pedret, uno de los enclaves más emblemáticos del Berguedà. Se trata de un puente medieval de unos 80 metros de longitud que cruza el río Llobregat y que destaca por su estructura de arcos y su excelente estado de conservación.Para llegar, debemos dirigirnos desde Berga por la carretera de Sant Quirze de Pedret. Al final de esta vía, justo delante del puente hay una pequeña zona de aparcamiento que suele llenarse rápidamente. A lo largo de la carretera, unos metros antes, hay varios espacios donde también se puede dejar el coche. En nuestro caso, optamos por aparcar en una de estas zonas un poco más alejadas.
Es importante tener en cuenta que durante los meses de julio y agosto el acceso en vehículo hasta el puente está restringido para evitar aglomeraciones, por lo que conviene planificar el aparcamiento con antelación.
Una vez preparados, nos dirigimos a pie hacia el puente. En este punto enlazamos directamente con la Vía Verde del Llobregat, donde da comienzo nuestra ruta, hacia la izquierda, remontando el río en dirección a la presa.
El recorrido hacia la presa de la Baells discurre siempre paralelo al río Llobregat, siguiendo un sendero amplio, cómodo y prácticamente llano. A medida que avanzamos, el entorno se vuelve más natural y tranquilo, alejándonos poco a poco de las zonas más frecuentadas. Además, durante el camino encontramos múltiples puntos donde acercarse al río y darse un baño, especialmente en los meses más cálidos, lo que convierte la ruta en una opción muy refrescante y agradable.
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| Pont de Pedret |
Tramo del Pedret a Cal Rosal
Cabe destacar que en 2018 realizamos el recorrido en sentido contrario, desde Pedret hacia Cal Rosal, un tramo muy sencillo que incluso hicimos con carrito de bebé, lo que da una buena idea de la accesibilidad de esta vía verde en su parte más conocida.

Vía Verde del Llobregat
Restos del antiguo carrilet
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La Passarel·la dels Pescadors
Esta estructura, construida en metal, permite cruzar el río con seguridad y marca un punto clave del recorrido: a partir de aquí, la vía verde deja de ser una pista amplia para convertirse en un sendero más natural y estrecho.
Una vez cruzamos la pasarela, encomtramos junto al río las ruinas del antiguo puente ferroviario del carrilet.
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| Passarel·la dels Pescadors |
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Font de la Vaca: punto de descanso
Siguiendo el sendero llegamos a la Font de la Vaca, uno de los rincones más conocidos del recorrido. Según la tradición, el maquinista del antiguo tren se detenía aquí para refrescarse. Hoy en día sigue siendo un lugar perfecto para hacer una pausa. El agua brota directamente de la roca y el entorno es fresco y muy agradable..jpg)
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| Font de la Vaca |
Llegada a la Presa de la Baells
El tramo final nos lleva cerca de la Presa de la Baells. Hay que tener en cuenta que el sendero termina de forma abrupta debido a un desprendimiento, lo que impide ver la presa en toda su magnitud desde abajo.Sin embargo, justo antes del final nace un sendero muy empinado que asciende por la ladera. Si lo seguimos unos metros, alcanzamos un pequeño promontorio rocoso desde donde se obtienen vistas abiertas y completas de toda la presa. Eso sí, este tramo requiere máxima precaución, ya que el terreno es inclinado, irregular y puede resultar resbaladizo.
La presa destaca por su diseño de doble curvatura, que le permite soportar la presión del agua de forma muy eficiente. Con sus 102 metros de altura y más de 300 metros de longitud, ofrece una imagen espectacular integrada en el paisaje del Berguedà.
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